En defensa de la EDUCACIÓN INTEGRAL del ciudadano del Siglo XXI

Cansado de los ataques a una concepción integral de la EDUCACIÓN, propongo alzar la voz de la sociedad.

jueves, 10 de enero de 2008

El compromiso fisiológico en la clase de Educación Física

El jueves y el viernes, 10 y 11 de enero de 2008, realizaremos la realizaremos la 7ª edición del espacio común de docencia entre Acondicionamiento Físico y Didáctica de la Educación Física. Hacemos coincidir espacios y tiempos los profesores de ambas asignaturas y por ende, a todo nuestro alumnado de tercero de la especialidad de Educación Física.

Estamos al final de cuatrimestre y de las asignaturas y estas prácticas sirven para valorar el área de Educación Física desde otro punto de vista, el de la potenciación del Compromiso Fisiológico (intensidad de sesión, salud, intervención docente)

La innovación educativa entendida como un motor para la transformación de la docencia, como un cambio específico y deliberado dirigido a la mejora de la actividad propia del sistema educativo, busca modelos de enseñanza-aprendizaje y de intervención docente que estimulen y faciliten un tratamiento y organización de la información más vivencial, sistemático y lógico para el estudiante. La innovación educativa basada en la interdisciplinariedad implica, por un lado, el trabajo del profesorado que se constituye en equipo docente y, por otro, la interrelación de contenidos. Dicha innovación contribuirá a lograr una integración de campos de conocimiento que facilitará una comprensión más global, reflexiva y crítica de la realidad educativa escolar. Además mostrará al alumnado estrategias de análisis de la acción docente que puedan utilizar en su futura actividad profesional.

Esta experiencia supone el resultado de una estrategia de trabajo colaborativo en el seno de la enseñanza universitaria dirigida a la formación de maestros y maestras especialistas en Educación Física. Concretamente presentamos cómo se definen y atienden las relaciones entre dos asignaturas (Didáctica de la Educación Física y Acondicionamiento Físico), en el marco de una estrategia de formación que hemos denominado espacio común de docencia.

Para Cruz Tomé (2000), la falta de cultura cooperativa y de visión global de la enseñanza son los grandes problemas en la formación inicial universitaria. Se trata de un análisis coincidente con el reflejado por Delors (1996) cuando planteaba que las nuevas exigencias de la formación de los maestros deberían centrarse, entre otras circunstancias, en estimular el trabajo cooperativo y en fomentar la capacidad para diseñar y organizar trabajos disciplinares e interdisciplinares. Nosotros, y este año, hemos ya hecho otra situación similar con la evaluación (ver entrada), queremos aportar nuestro granito de arena a la formación de alumnado.

Pero no sólo de esta estrategia puede llevarse en la mochila el alumnado. En didáctica estamos con el tema del clima y el control de aula. Uno de los aspectos que es sin lugar a duda el cuidar el aspecto afectivo con el alumnado. La cocina y el buen yantar suele ser uno de los aspectos más reconocidos en la sociedad, alrededor de los que juntarse para afianzar relaciones personales.

Nosotros potenciamos ese aspecto invitando a almorzar al alumnado en el descanso de las 4 horas que tenemos de clase. Les invitamos a café y los postres que realizamos los profesores.

Todos los años hago un postre diferente. De esta forma voy aprendiendo a hacer cosas nuevas. Este año he hecho un postre que se llama “Semifrío de yogur, arándanos y frambuesa con capa de chocolate”. Todo hay que decir que mi primera opción era una copa de tres texturas de café con chocolate, pero al final...

La receta en lo básico es del libro de Eva Arguiñano, Delicias y que a mi madre, Maria Rosa, se lo han traído los Reyes Magos.





Los ingredientes para 8 personas son los siguientes; 3 yogures de fresa, 150 ml de nata líquida, 5 hojas de gelatina, 2 claras de huevo, 3 huevos, 3 cucharadas de harina, ½ bote de mermelada de frambuesa y de arándanos, 3 cucharadas de azúcar, aceite de oliva, chocolate troceado fino y virutas de chocolate en colores.







Proceso:

1. Pon la gelatina a remojo en un poco de agua fría. Calienta la mitad de la nata en un cazo, retíralo del fuego e introduce la gelatina para que se diluya.



2. Monta las claras con la batidora y varillas eléctrica. Monta el resto de la nata. Mezcla las dos, incorpora la nata con gelatina y los yogures. Remueve hasta que quede una crema homogénea. Reservar.




3. Con la batidora de varillas. Monta los tres huevos con el azúcar. Añade la harina y mézclalo bien. Vierte la masa sobre una placa de horno forrada por papel de horno, extiéndela e introduce en el horno (previamente calentado) a 180 grados, durante 7 minutos hasta que el bizcocho quede firme al tacto.



4. En caliente, retira el bizcocho del papel y colócalo sobre un paño limpio de cocina. Úntalo con la mermelada y enróllalo dándole forma de brazo de gitano. Corta el bizcocho en rodajas finas.



5. Forra la base y las paredes de un molde rectangular (untado con aceite) con estas rodajas, rellena con la crema y cubre con el resto de las rodajas de bizcocho.

6. Espolvorea el chocolate y coloca las virutas de chocolate de colores por encima y al frigorífico para que cuaje la gelatina, al menos durante dos horas.



7. Y MUCHO, MUCHO CARIÑO.

Esperamos que os guste.

1 comentario:

Feícola dijo...

¡¡UUHHMMMMMMMMMMMM!!